¿Por qué no percibimos la rotación de la Tierra?

portada rotacion de la tierra

En la antigüedad, se creía fervientemente que la Tierra era el centro del universo debido a que ningún elemento en el cielo permanecía estático. No obstante, con el tiempo se estableció el concepto de la rotación de la Tierra, eliminando por completo la idea anterior. Cada movimiento en el firmamento no solo estaba asociado a tales objetos, sino al desplazamiento terrestre.

Resumidamente, a medida que la Tierra rotaba sobre su eje, los elementos del cielo cambiaban de posición. Así, se obtuvo la falsa creencia de que todo giraba en torno al planeta azul, cuando en realidad, no era así. A partir de ese momento, la manera en como la Tierra era concebida, cambió para bien. Pero, ¿por qué no se percibía la rotación de la Tierra desde un principio?


También te puede interesar nuestro artículo: ¿Qué dicen los astrónomos sobre el fin de la Tierra?


Contenido del Artículo()

    Todo lo que se debe saber sobre la rotación de la Tierra, al servicio del lector curioso

    Actualmente, la rotación de la Tierra se le conoce como el desplazamiento que ejecuta el planeta sobre su mismo eje. En el pasado, no se conocía con exactitud este movimiento, lo que daba una falsa sensación de movimiento en el cielo.

    No obstante, con el paso del tiempo, se comprendió que, realmente, la Tierra posee su propia órbita y su propia rotación en eje. A partir de este tipo de desplazamiento, es que las etapas del día, como la mañana y la noche, existen.

    tierra rodando
    Fuente: Google

    Con relación al resto de los planetas, el movimiento de rotación no es algo único de la Tierra. En sí, todos los grandes astros del Sistema Solar, son capaces de ejecutar un giro sobre su eje. La diferencia radica en la velocidad a la que transcurre ese desplazamiento, variando uno del otro en particular.

    En vista de ello, la rotación de la Tierra ocurre cada 24 horas, denotando las horas correspondientes a un día entero. Por su parte, el movimiento inicia desde el este y culmina en el este, siendo, para fines prácticos, un desplazamiento anti-horario. En otras palabras, este movimiento de rotación no corresponde con el sentido de las agujas del reloj.

    De igual manera, la rotación terrestre está relacionado con los ritmos circadianos y hábitos de la vida. A raíz de este desplazamiento, se suscitan tanto el día como la noche, dando como resultado los distintos compartimientos humanos. También, la flora, la fauna y la naturaleza en general, están estrictamente sujetas a este tipo de desplazamiento como tal.

    El movimiento de rotación de la Tierra es más influyente de lo que realmente parece

    Aunque pueda parecer un tema sin demasiada profundidad, el movimiento de rotación de la Tierra es influyente. En efecto, tiene consecuencias o resultados directos con el día a día en la superficie terrestre.

    Entre los más destacables, se encuentran tres derivaciones de este movimiento fácilmente evidenciables. El primero de ellos, es la típica sucesión entre el día y la noche, seguido del abultamiento ecuatorial y achatamiento polar. A su vez, y, por último, brilla por su presencia el curioso efecto coriolis.

    La relevancia del día y la noche

    A través del movimiento de rotación, la Tierra pasa sucesivamente del día a la noche en cuestión de 24 horas. Exceptuando las zonas polares que coinciden con la inclinación del eje terrestre, este principio se cumple a cabalidad.

    El día y la noche están relacionados con las costumbres tanto de la naturaleza como del ser humano. A su vez, participan en la regulación de los ciclos naturales, así como la correcta distribución de la radiación solar. Mientras una zona recibe la luz del sol, otra la regula y se deshace del exceso.

    Control de cielo y agua

    El movimiento de rotación de la Tierra está implicado en un principio científico del cual derivan dos variantes. El primero de ellos, es el abultamiento ecuatorial, relacionado con la dinámica de la atmósfera. Por medio a la fuerza centrífuga del movimiento y de este evento, se generan los distintos vientos y cambios en la atmósfera.

    Por su parte, la segunda derivación es el achatamiento polar, un proceso que va de la mano con las corrientes marinas. Dicho de otra forma, en conjunto con el abultamiento o abombamiento ecuatorial, controlan la dinámica marina.

    El dinámico efecto coriolis

    La particularidad más influyente del movimiento de rotación de la Tierra, sin duda alguna, es el efecto coriolis. Cuando se busca explicar las consecuencias de esta rotación sobre un cuerpo, la explicación de este efecto se antoja oportuna.

    Básicamente, se define como la fuerza inercial que ejerce el movimiento de la Tierra sobre la superficie. De esa manera, trabaja como una aceleración relativa, influyendo proporcionalmente en la dirección de los objetivos.

    En resumidas cuentas, el movimiento de la Tierra genera cambios directos en el movimiento, por ejemplo, del viento. De igual manera, participa activamente en la dinámica de otros ecosistemas, como el marino o atmosférico respectivamente.

    El secreto detrás de la velocidad de rotación de la Tierra. ¿Por qué es tan peculiar?

    giros terrestres
    Fuente: Google

    A lo largo del tiempo, la velocidad de rotación de la Tierra ha variado conforme ha sufrido cambios en su superficie. Hoy en día, el valor finito de esta particularidad es de 1640 km/h sobre el ecuador como tal.

    Sin embargo, tras el terremoto desatado en Indonesia en el año 2006, esta velocidad ha sido acelerada hasta tres microsegundos. Aunque pueda parecer una variación insignificante, a la larga puede traer consecuencias.

    Una de las curiosidades acerca de la velocidad de rotación de la Tierra, es su efecto directo sobre los humanos. Muchos se preguntan que, si gira a un valor tan rápido, por qué no es capaz de sentirse en la superficie.

    La respuesta es sencilla y no demasiado complicada. El ser humano es capaz de sentir la velocidad, únicamente cuando existen cambios drásticos en la misma. En ese sentido, como la Tierra gira a un ritmo constante, es imposible estar al tanto del movimiento.

    Este hecho puede explicarse con el siguiente ejemplo de un tren a alta velocidad, donde, dentro del mismo, no se percibe su desplazamiento. Al momento en que desacelera o acelera, su velocidad deja de ser constante. Como resultado, el cambio brusco es percibido por el cuerpo, entrando en detalle de la situación.

    Pedro Costa

    Amante del cosmos, las estrellas y los agujeros negros. Pedro nació con un telescopio bajo del brazo y le inculca a sus dos hijos la gran pasión que tiene por este mundo.

    Subir