¡Descubre quién fue el primer hombre en la luna!

La carrera espacial durante la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, dio un giro espectacular. El 21 de junio de 1969, Neil Armstrong, fue el primer hombre en la luna, capaz de pisar satisfactoriamente la superficie del satélite. De esa manera, el país norteamericano le ganaba una gran partida de ajedrez a sus acérrimos rivales.


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    Neil Armstrong, una vida ejemplar para el primer hombre en la luna

    Nacido en Wapakoneta, el 5 de agosto de 1930, Neil Armstrong fue garante de una vida llena de honores credenciales. Además, fue un hombre sumamente ejemplar, dedicado a toda área donde se desenvolvía laboralmente como tal. En ese sentido, portaba el título de ingeniero aeroespacial, así como formó parte del ejército como piloto de guerra.

    hombre paseando en luna
    Fuente: Google

    Armstrong, además, cuenta con una certificación avalada como piloto de pruebas con experiencia, así como profesor universitario. Y, por si fuera poco, la guinda al pastel para ese glorioso currículum, es la de ser el primer hombre en la luna.

    Su vida se caracterizó por dar constantes vuelcos y cambios radicales en función de lo que creía correcto. Desde participar activamente en la guerra de Corea hasta formar parte del cuerpo de aspirantes a la agencia espacial como tal.

    Tras su perseverancia, fue seleccionado en 1962 para formar parte del cuerpo de astronautas, aunado a su implacable intelecto. Armstrong, no dudó en enlistarse para tener cabida en los máximos proyectos y ambiciosos de la NASA. Su entusiasmo, no tardó en catapultarlo hacia el éxito de manera inmediata.

    A partir de ese momento, fue designado como comandante para dos misiones espaciales importantes. La primera de ellas, a bordo del Gemini 8 en 1966, convirtiéndose en el primer hombre en el espacio como tal. Y, la segunda, dentro del Apolo 11, nave que fue capaz de lograr el alunizaje con total efectividad.

    En ese entonces, Neil Armstrong pasó a formar parte de los laureles de la historia, como el primer hombre en la luna. Una hazaña totalmente impensable para ese momento histórico sin lugar a dudas.

    Cronología de “el primer hombre en la luna”. ¿Cómo se desenvolvió el Apolo 11?

    En 1969, el objetivo de la NASA y de los Estados Unidos era totalmente claro, establecer al hombre en la luna inmediatamente. Se sabía que, un hecho de tal envergadura no podría ser cumplido sin los mejores, así que se preparó a los mejores.

    El desarrollo de la nave espacial Apolo 11, estuvo coordinado por grandes ingenieros para lograr un resultado eficaz. Además, se basaban en misiones recientes, recopilando datos y fórmulas precisas para llegar a una conclusión satisfactoria.

    Antes de ser el primer hombre en la luna, Neil Armstrong ya había tripulado otra nave del programa Gemini. Gracias a su férreo desempeño y avalado por el título del primer hombre en el espacio, se ganó la oportunidad de comandar Apolo 11. A partir de ese momento, sobre sus hombros recaía la esperanza de la humanidad por conocer otros mundos.

    Sin embargo, aunque el peso de tal premisa era mayor que su propia vida, Armstrong logró alunizar satisfactoriamente. Claro, todo parece sencillo, pero en realidad, existe una cadena de eventos concatenados que vale la pena mencionar.

    El elaborado y preciso despegue del Apolo 11

    El primer paso para lograr conquistar la luna, era llevar a cabo un despegue efectivo y totalmente libre de fallas. Para ello, el bombeo de combustible para el módulo de la nave, empezó hasta 3 días antes. Este proceso describió una duración hasta 8 horas previas a su lanzamiento, haciendo énfasis en la meticulosidad del evento.

    Para el 16 de julio de 1969, Neil Armstrong junto a Edwin Aldrin y Michael Collins, lograron impulsar la nave hacia el punto adecuado. Apolo, apegado al cohete espacial Saturno V, una vez alcanzado su poder de ignición, alzó vuelo desde Cabo Cañaveral. Este evento, fue televisado y transmitido a todo el mundo, marcando, igualmente, un hito televisivo.

    El difícil trayecto de la Tierra hasta el satélite lunar

    El segundo paso para lograr convertirse en el primer hombre en la luna, constaba de preparar a Apolo para el viaje. En ese sentido, debía de permanecer intacto, orbitando a la Tierra, mientras se pulían los últimos detalles. Es decir, se comprobaba el nivel de combustible, los sistemas de navegación y la trayectoria a seguir.

    Cuando todo estuvo en orden y experimentando su segunda órbita terrestre, Apolo inició su viaje hacia la Luna. Contando con toneladas y toneladas de combustible en su tercer reactor, logró avanzar gran parte del trayecto hasta acortar el mismo. Luego, Armstrong y compañía, tuvieron que realizar los ajustes necesarios para pilotar el módulo hacia destino.

    Finalmente, el alunizaje

    Uno de los problemas asociados al alunizaje, recaía en el hecho de aterrizar sobre la superficie del satélite. Controlar la velocidad era de vital importancia, puesto que la gravedad u otros factores, podían influir en el transcurso.

    Sin embargo, el 20 de julio de 1969, Armstrong, Aldrin y Collins, alcanzaron una proeza que, hasta la fecha, era imposible. Dieron los primeros pasos en la luna y, tal como dijo Armstrong, simbolizaba un gran salto para la humanidad.

    Importancia del hombre en la luna. ¿Qué significó para la ciencia?

    luna y bandera usa
    Fuente: Google

    El hecho de haber alunizado, es la primera gran importancia de la presencia del hombre en la luna. Aun así, tan solo fue la punta del iceberg en un mar de posibilidades. Para ese momento, representó la capacidad del humano de ir a otros mundos cuando se logra un esfuerzo en conjunto.

    Además, mediante el situado del hombre en la luna, se lograron extraer materiales presenciales y de relevancia de la superficie. De esa manera, se contribuyó al entendimiento del desarrollo lunar, así como de su composición en general.

    Los viajes de Apolo y, en gran parte gracias a Armstrong, han dejado la bandera muy en alto con respecto a aeronáutica. Sin embargo, no cabe la menor duda que, en el futuro, el ser humano se aventurará más allá. Solo es cuestión de tiempo para emular lo que Armstrong y compañía, realizó durante esa época.

    Maria

    Gran apasionada a la astronomía y territorios inexplorados. El universo es uno de sus grandes pasiones donde le encantaría viajar.

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