Descubre los objetos Transneptunianos y su influencia sobre Neptuno

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El sistema solar y el cosmos en general alberga una gran cantidad de secretos que ni remotamente la humanidad está cerca de descubrir. Sin embargo, con el tiempo, los esfuerzos por develar algunos más básicos, han dado sus frutos. Ejemplo de ello son los objetos Transneptunianos, peculiares entidades cósmicas que hasta hace un tiempo atrás, poseían una definición diferente. Toda la visión conceptualizada que se tenía sobre la cantidad de planetas que conforman el sistema solar, ha cambiado hoy en día.

En primeras instancias, se estableció que Plutón era el último de los planetas que conformaban esta parte de la galaxia. No obstante, una perspectiva engendrada durante la época reciente, ha reformado por completo esta idea.


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    Objetos transneptunianos: Esto es lo que se sabe al respecto

    mira estos objetos Transneptunianos
    Fuente: Wikipedia

    Como bien se mencionó, el ángulo de vista sobre el sistema solar, ha sido modificado por los expertos, acuñando un término más adecuado. Originalmente, se pensaba que Plutón era el último ser celestial del que disponía el sistema solar, más allá de la órbita de Neptuno. Hasta ese momento, se desconocía la existencia exacta de otras entidades planetoides similares a Plutón, por lo que, durante un tiempo, se mantuvo esa premisa.

    Gracias a investigaciones más precisas y conclusiones acertadas, se constató que Plutón no estaba solo, sino que formaba parte de una red mayor. Más allá de sus límites, una serie de objetos transneptunianos de relevancia fueron descubiertos de la misma manera.

    Entonces, ¿cómo se pueden definir estos “objetos”? Pues, es simple. Cada uno de estos objetos transneptunianos posee una órbita como la mayoría de las entidades del cosmos. Por ende, se les engloba dentro de ese término cuando dicha órbita se encuentra más allá de Neptuno, total o parcialmente hablando.

    Así es, Plutón no está solo; sin embargo, no significa que el resto de estos objetos presente una preeminencia absoluta. Todo lo contrario, la mayoría exhibe un tamaño insignificante en comparación a Plutón. Aunque, de igual manera también se tiene evidencia de algunos con importancia y valor científico.

    No se sabe con exactitud cómo llegaron hasta allí, pero varias hipótesis establecen que alguna vez formaron parte de la creación de los grandes planetas. Ellos se clasifican o se dividen de acuerdo a la influencia tipo resonancia orbital que ejercen sobre Neptuno. Quienes poseen tal característica son los denominados Plutinos; mientras que, los que no, se les conoce como Cubewanos.

    ¿Sientes curiosidad? ¡Estos son los entes transneptunianos conocidos!

    Sin lugar a dudas, la cantidad de objetos con estas características son prácticamente incontables y los estudios indican que podrían existir más. De todas las formas y tamaños posibles, con orbitas elípticas o tradicionales, los transneptunianos se extienden más allá de Neptuno. A pesar de su distancia, eventualmente se ha venido descubriendo su comportamiento y con cada día que pasa, se develan nuevos misterios.

    Para establecer correctamente su posición y relación con respecto a Neptuno, han sido abarcados en distintos grupos o categorías. Cada clasificación hace referencia a zonas totalmente apartadas del calor del Sol, donde las temperaturas son inhumanamente gélidas, con nulas probabilidades de vida.

    En primer lugar, yace el Cinturón de Kuiper, cuya constitución engloba a los entes con más y menos resonancia orbital sobre Neptuno. A su vez, a una distancia equivalente, se encuentra el Disco Disperso y la Nube de Oort.

    Cada uno está lleno de transneptunianos notables, estudiados por la ciencia actual y formando parte de una bitácora de descubrimientos recientes. Seguramente, indagando más al respecto, paso a paso otros irán apareciendo en escena, trayendo consigo nuevas verdades sobre el Sistema Solar como lo conocemos.

    El Cinturón de Kuiper: Un campo lleno de objetos con influencia sobre Neptuno.

    Se podría decir que esta parte del sistema solar es similar a una pradera llena de árboles, solo que los árboles son objetos transneptunianos. La cantidad de dichos objetos es vasta, por lo que, a su vez y como ya se nombró, se subdividen en un hecho importante: su influencia sobre Neptuno.

    Dicha influencia está mediada por una premisa conocida como resonancia orbital, un fenómeno que es capaz de modificar las orbitas de los cuerpos celestes. Por ende, aquellos que poseen resonancia alterna con Neptuno, se subdividen de acuerdo a la escala en la que llevan a cabo tal efecto.

    Los de resonancia 3:2 son los más importantes, denominados Plutinos, por sus características similares a Plutón. Como es de esperarse, dentro de este grupo se encuentra el planeta enano junto a otros de renombre como Caronte, Haumea y Makemake.

    En contraparte, igualmente hospeda los famosos Cubewanos, cuya influencia sobre Neptuno es nula o insignificante. Entre ellos, algunos como Quaoar, Varuna o Logos, son avistados frecuentemente con objeto de estudio constante.

    Disco Disperso y Nube de Oort: Más allá del Cinturón de Kuiper

    neptuno y planetas
    Fuente: Wikipedia

    Con respecto al Disco disperso, muy poco se ha descubierto sobre ello. Su distancia y avistamiento es particularmente difícil, pero aun así se han descubierto poco más de 80 cuerpos nombrados como “objetos dispersos”. El más importante es Eris, con dimensiones proporcionales a las de Plutón como tal.

    La mayoría de la comunidad científica establece que, en un principio, formaban parte del Cinturón de Kuiper, pero que eventualmente fueron empujados por resonancia orbital.

    ¿Qué significa esto? Básicamente, los objetos dispersos, poseen orbitas inestables y de por sí, aunado al efecto de Neptuno, con el tiempo serán separados incluso más allá de la Nube de Oort.

    En el reverso de la moneda, la famosa Nube de Oort también juega un papel importante dentro de los descubrimientos científicos. Está conformada por la Nube de Hills o borde exterior de forma discoidal y por un borde interno con una estructura esférica.

    Para fines prácticos, se encuentra relativamente cerca de los confines del sistema solar debido a la resonancia orbital que ejercen los grandes planetas. Es parte crucial de diversas hipótesis, siendo la más manejada actualmente aquella que dicta que puede ser el origen de los cometas del tipo Halley. Por si fuera poco, es sede principal de un objeto transneptuniano conocido como Sedna, uno de los principales entes científicos más investigados desde que se tiene noción sobre el mismo.

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