Nube de Oort: la última frontera de nuestro sistema solar

nube de oort

La nube de Oort, también conocida como: Nube de Öpik-Oort (en honor a sus dos descubridores), es considerado como el punto más lejano que delimita la frontera de nuestro sistema solar. 

Sin duda es un objeto de estudio astronómico que no podíamos dejar por fuera en nuestra agenda editorial. 

La nube de Oort no solamente representa el límite externo de nuestro propio sistema estelar, sino que nuevas investigaciones sugieren que, objetos transneptunianos que conforman este cúmulo de materia han afectado el interior del sistema solar en varias oportunidades durante sus más de 4000 millones de años de vida.

Existen cientos de objetos maravillosos en nuestro universo. Tal vez te interese nuestro artículo sobre Los Púlsares: los faros de navegación del cosmos.

El estudio de las acumulaciones de objetos transneptunianos que rodean nuestro sistema planetario, como la nube de Oort o el cinturón de Kuiper, ha logrado explicar muchos fenómenos cósmicos, como las órbitas cortas y largas de los cometas que entran a nuestro sistema y sustentan hipótesis para los supuestos ciclos de extinción masiva de la Tierra.

Por eso, en este interesante artículo te hablaremos sobre: Qué es la nube de Oort, sus más destacadas características y de qué manera influye sobre el interior de nuestro sistema solar.

CONTENIDO DEL ARTÍCULO

    ¿Qué es la nube de Oort?

    La nube de Oort, como te hemos mencionado en la introducción, se trata de una gran acumulación de objetos considerados “transneptunianos”, es decir, que habitan más allá del límite marcado por la órbita de neptuno, el planeta más alejado de nuestro sistema solar.

    La nube de Oort es un verdadero coloso cósmico, sobretodo si la comparamos con otros objetos cercanos a nuestro sistema solar. A pesar de que los números aún no son exactos, se estima que la nube de Oort puede medir entre 50.000 y 200.000 ua de diámetro. Esto sugiere que podría ser hasta 1000 veces mayor que todo nuestro sistema solar.

    qué es la nube de oort
    Simulación para comparar las dimensiones de la Nube de Oort y el Sistema Solar

    Este cúmulo de materia posee una forma esférica casi perfecta, que envuelve nuestro sistema planetario como un capullo. Esto ocurre porque los asteroides que lo conforman son afectados por la gravitación solar muy debilitada, ya que estos objetos se encuentran realmente lejos de nuestra estrella.

    Es decir, la fuerza de atracción gravitacional que emite nuestro sol es suficiente para mantener a los objetos cerca de nuestro sistema, pero no para hacerles orbitar en torno a él.

    La nube de Oort está conformada principalmente por rocas y asteroides inertes, que flotan en el espacio sin trayectorias orbitales definidas, a excepción de algunas pocas rocas que son perturbadas gravitacionalmente, bien sea por la gravedad de nuestro sol o de otras estrellas cercanas, lo que hace que se conviertan en cometas.

    De hecho, se piensa que la nube de Oort es la cuna donde se forman la mayoría de los cometas conocidos como “cometas de período largo” y de cometas tipo Centauro, que son objetos objetos cósmicos pequeños que se comportan tanto como cometas como asteroides.

    Por otra parte, las observaciones astronómicas conseguidas gracias a telescopios espaciales han demostrado que la nube de Oort puede diferenciarse en dos segmentos diferentes: nube de Oort exterior y disco interno, también llamado nube de Hills.

    Nube de Oort Exterior

    Representa la parte externa de esta formación y tiene una forma esférica que recubre el sistema solar. Es también la porción más alejada del centro de nuestro sistema. 

    Se calcula que el límite de la nube de Oort exterior se sitúa a aproximadamente 100.000 ua (unidades astronómicas) del sol, lo que equivaldría a unos 1.5 años luz. Esto hace que se convierta en una zona casi imposible de estudiar con tecnología moderna.

    Descubrir el área total que cubre la nube no es una tarea fácil porque realmente no se puede observar directamente, pero los astrónomos creen que puede abarcar cerca de 70.000 ua de extensión.

    Nube de Hills

    Se refiere al cuerpo interno de la nube de Oort, ubicada a una distancia aproximada de entre 2000ua y 5000 ua de nuestro sol, lo que la coloca en un rango mucho más alcanzable que la nube exterior.

    Una vez más, las estimaciones de su extensión se basan en cálculos meramente hipotéticos, pero actualmente parece haber un consenso al creer que la nube de Hills puede tener entre 10.000 y 15.000 ua de extensión.

    Las hipótesis y modelos computarizados sugieren que el cinturón interior o nube de hills, es mucho más densa que la parte externa y contiene varios cientos de veces más objetos en comparación.

    Origen de la nube de Oort

    Por suerte, parece existir una opinión ampliamente aceptada en la comunidad astronómica con respecto a las teorías sobre la formación de la nube de Oort, al igual que con otros cúmulos de materia, como el disco disperso.

    Tal como parece, la materia que conforma la nube de Oort se formó durante con los restos del disco protoplanetario de nuestra estrella al nacer. Sin embargo, estos pedazos de materia no se anexaron ni a la estrella ni a los planetas resultantes de la colisión cósmica que dio vida a nuestro sistema solar.

    En lugar de ello, se cree que estos objetos remanentes fueron afectados por la atracción gravitacional de planetas gigantes como júpiter y saturno, que los terminaron expulsando fuera de los límites de la gravitación solar.

    De acuerdo a nuevas simulaciones llevadas a cabo por Julio Ángel Fernández, se cree que la principal fuente de materia de la nube de Oort podría ser el Disco Disperso, que también es el primer origen de cometas en nuestro sistema solar.

    Esto parece indicar que, con el pasar de algunos millones de años, la nube de Oort podría absorber hasta la mitad de los objetos celestes pequeños que hoy en día conforman el Disco Disperso.

    Fuerzas de Marea de la Nube de Oort

    La fuerza de marea se conoce como la manera en que la gravedad de un cuerpo superior afecta el comportamiento de otros cuerpos a cierta distancia. La fuerza de marea toma su nombre por la influencia de la fuerza de gravedad de la luna sobre nuestros océanos: al acercarse la luna a la Tierra, su influencia causa un aumento en el nivel de las mareas.

    Este mismo efecto ocurre a gran escala con la nube de Oort y la fuerza gravitacional sumada de la Vía Láctea, que puede afectar algunos objetos de la nube de Oort, enviandolos fuera de la nube, bien sea en dirección al sol o al espacio exterior. De esta forma, los objetos de la nube de Oort se convierten en cometas de periodos largos. 

    Nube de Oort y las extinciones masivas terrestres

    Algunas hipótesis planteadas durante los últimos años indican que los 5 eventos de extinción masiva que nuestro planeta ha sufrido podrían estar relacionadas con la nube de Oort.

    Estas teorías buscan una relación entre las fuerzas de marea causadas por la gravedad de la Vía Láctea sobre la nube de Oort y algunos eventos cataclísmicos que podrían causar extinciones masivas en ciclos de tiempo regulares.

    De acuerdo a los datos actuales, se ha observado que nuestro planeta experimenta ciclos de extinción masiva cada 25 millones de años, aproximadamente.

    ¿Pero que podría causar este fenómeno? 

    Algunos científicos piensan que la nube de Oort podría tener mucho que ver.

    Nuestro Sol, junto a todos sus planetas e inclusive a objetos más lejanos (como la nube de Oort), órbita en torno al centro de la Vía Láctea,  marcado por un agujero negro llamado Sagitario A. 

    Cuando el Sol se encuentra viajando fuera del plano galáctico (zona con mayor concentración de masa en la galaxia), entonces la fuerza gravitatoria ejercida por la galaxia sobre la nube de Oort es prácticamente cero, haciendo que esta se mantenga estable gracias a la influencia de nuestro sol.

    Sin embargo, cuando nuestro sistema se acerca al plano galáctico, la fuerza gravitatoria de otras estrellas masivas comienza a afectar a los objetos transneptunianos, enviando un número de cometas mucho mayor al acostumbrado hacía el sistema solar interior.

    Se cree que este fenómeno aumenta en un factor de hasta X4 la posibilidad de que los planetas experimenten colisiones con objetos mayores como cometas o asteroides.

    Otras teorías que buscan explicar los eventos de extinción masiva consideran otros fenómenos que también tienen que ver con la órbita solar a través de la Vía Láctea.

    Por ejemplo, se cree que las extinciones podrían ocurrir cuando nuestro Sol pasa por los brazos menores de la galaxia, que están cargados de estrellas azules menores, con ciclos de vida muy cortos. 

    Estas estrellas pueden formarse y vivir por apenas un par de miles de años y luego explotar en supernovas, cuya radiación podría afectar seriamente nuestro sistema solar si nos encontramos suficientemente cerca.

    Pero, ya que los ciclos de extinción de nuestro planeta son un tema que puede abordarse desde tantos enfoques, tendremos que estudiarlo a profundidad en otro artículo.

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